La principal condición del buen comunicador es saber escuchar.
(Mario Kaplún)
Hace algunos días, un amigo, político para más señas, me hizo la siguiente pregunta: ¿Cómo podemos conseguir que la gente sea consciente de que sus gobernantes más cercanos no sepan gestionar su comunidad? ¿Pero, no ven las obras inacabadas?, ¿las subidas injustificadas de impuestos? ¿Las "amistades peligrosas"?
Yo, me tomé un tiempo para comprobar lo que mi amigo me había comentado. Soy consciente que no sigo muy de cerca la actividad política, sinceramente me aburre la falta de empatía y de flexibilidad que demuestran nuestros actuales políticos, en pocas palabras, no me transmiten nada.
Transmisión: ese es el factor X, el aspecto del cual adolecen gran parte de nuestros gobernantes. Analizándolo en más profundidad vemos que tanto los que gobiernan en estos momentos como los que están en la oposición, se dedican a destruir las ideas del oponente y no a comunicar lo que el ciudadano necesita. Sin duda se necesita un cambio, no de personas, sino de forma de transmitir y también, de la forma en que los ciudadanos recibimos los mensajes que nos lanzan los políticos.
Desde mi experiencia, y tras analizar diferentes casos de éxito, llegué a la conclusión que para que el cambio se produzca hace falta que las partes implicadas cambien, tanto los electores como los candidatos.
Y, ¿cómo podemos conseguir que cambien los implicados?: Mediante algo tan básico y a la vez tan necesario como es el diálogo.
Para que haya diálogo, tenemos que intentar comprender lo más posible a la otra persona, ponernos en su lugar, en sus zapatos.
En toda forma de comunicación, el destinatario, en este caso los electores, tienen sus intereses, sus preocupaciones, sus necesidades, sus expectativas. Están esperando que hablemos de las cosas que le interesan a ellos, no de las que nos interesan a nosotros. Y sólo si partimos de sus intereses, de sus percepciones, será posible entablar diálogo con ellos. La verdadera comunicación no comienza hablando, sino escuchando.
En los negocios, ocurre lo mismo. Hasta hace un tiempo, el mejor vendedor era el que tenían mayor fluidez verbal: el "piquito de oro". Hoy en día eso ha cambiado, el mejor vendedor es el que escucha mejor a sus clientes, el que reconoce y detecta sus necesidades reales y que luego, a la hora de ofrecer la mejor solución, es el que mejor lo transmite.
Confucio dijo:
Tenemos dos oídos y una boca, para escuchar el doble de lo que hablamos.
Reflexionemos sobre ello.
David Lunar Escribio el 24 de Febrero de 2011
Hola Juan, he leído un articulo estos días sobre la importancia de la escucha para comunicar con eficacia... Y cuanta razón tenía Confucio...
David Lunar Escribio el 09 de Noviembre de 2010
Amigo Juan Luis, la frase de Confucio es un ejemplo claro de la condición humana a la hora de comunicar. El ser humano para sentirse grande necesita expresar su opinion y pensamiento en público, sin tener en cuenta las necesidades de los demás, aparece, se sitúa delante de un atril, recita, finaliza y se marcha por la misma puerta que entró sin mirar atrás y con una gran sesación del trabajo hecho y de que no se le ha espapado ninguna coma del discurso que le han preparado... Y eso es lo que le ocurre a nuestros políticos, se lucen en monólogos que hoy en día no son escuchados en busca del voto fácil y subestimando nuestra inteligencia.
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